Hola adictos!
En la primera entrada de este blog siento la obligación de haceros una recomendación cinematográfica (la primera de muchas que estan por venir). Primero porque Cliffhanger es y será ante muchas otras cosas, un blog sobre el mundo del cine; y segndo, porque así podréis descobrir si nos encontramos cerca a cuanto a "gustos culturales" y comprobar si valdrá la pena seguir leyendo... o mirando las fotos, que hay gente para todo.

El Festival Internacional de Cinema de Catalunya -o Festival de Sitges, que es como todo el mundo lo llama, y es que se podrían haber currado un nombre más corto- es siempre un escaparate para ver algunas de las películas más curiosas o freaks del mercado. Históricamente ha sido un festival para películas de serie B, incluso Z, un templo para aquellos aficionados a la ciencia ficción más cutre o el gore más sangriento. Pero Angel Sala, su director, comprobó como año tras año el festival atraíada a más gente de todo tipo y gustos. Así que decidió darle un nuevo rumbo y ampliar el programa hacia películas más "convencionales" -no olvidemos que este año El Orfanato fue la encargada de inaugurar la fiesta-, eso sí, sin olvidar sus raíces; y es que las películas más arriesgadas siguen estando presentes.
¿Y porqué este rollo sobre el Festival de Sitges?
Pues porque allí fue dónde descubrí Children of men (y es que en Sitges, todos los films se proyectan en versión original): una película apasionante, con una puesta en escena tremenda y una dirección brillante de Alfonso Cuarón (Y tu mamá también). A principios de 2007 se estrenó en España, y desgraciadamente, pasó totalmente inadvertida por la cartelera española. Y es que parece que los españoles preferimos ver cosas cómo Scary Movie 17 o ese reciente enjendro llamado 10.o00 (cómo me dolió el bolsillo -y la cabeza-). Una pena.
Pero nunca es tarde para la redención. Así que por favor, acercaros a vuestro videoclub más cercano (o al emule más potente) y ver Hijos de los hombres. YA.
SIN NIÑOS. SIN FUTURO. SIN ESPERANZA.
Hijos de los hombres nos sitúa en el año 2027. Dieciocho años después del nacimiento del último niño, el desilusionado Theo (un sorprendente Clive Owen) se convierte en el improbable paladín de la raza humana cuando su antigua amante (la siempre correcta Julianne Moore) le pide que escolte fuera del país, tan rápidamente como pueda, a una joven embarazada. En una emocionante carrera contra el tiempo, Theo lo arriesgará todo para hacer realidad el milagro que el mundo entero ha estado esperando.
Children of men nos presenta una visión desgarradora de un futuro muy cercano dónde aparece el último rayo de esperanza. Y es que..
"El llanto de un bebé debería parar una guerra."